Resumen curso 23/24 – Respiración y tonificación consciente
¡Hola! Si estás viendo este contenido es porque has participado en las clases de Respiración y tonificación consciente. Aquí podrás ver un resumen de lo visto durante las clases.
Espero que este sea, también, un espacio para compartir experiencias y consultar dudas.
Rutinas para hacer en casa
7:44
Tonificación
2:28
6:20
1:55
3:22
Puedes hacer esta rutina de respiración sentada/o en una silla, arrodillada/o en el suelo o sentada/o contra la pared con tus piernas alargadas (con ejes de tus talones en el suelo y punta de los pies hacia el techo).
En todas las posiciones, busca que tus rodillas estén a la altura y en línea con las articulaciones de tus caderas (no confundas la anchura de tu pelvis con la distancia que hay entre cada articulación de tus caderas). Asegúrate de que pies estén paralelos entre sí y separados a esa misma distancia.
- Dedica tres ciclos respiratorios completos para la zona del cuerpo protagonista de cada momento.
- Busca que cada inspiración y cada espiración tengan una duración de 6 segundos. Si no llega, busca se se aproxime lo que puedas. Siempre sin esfuerzos y evitando la sensación de ahogo que aparece cuando se quiere hacer una respiración más profunda de lo que nuestro cuerpo puede actualmente.
- Se trata de permitir una respiración fluida y descubrir la real amplitud que tiene en el día de hoy. No se traba de buscar una respiración profunda que acabe forzando todo el sistema de respiración y bloqueanto tu cuerpo. Tu capacidad respiratoria será acorde al nivel de tensión que hay en tu cuerpo. La respiración sinérgica es un camino para liberar parte de esa tensión y recuperar amplitud, siempre y cuando no fuerces el proceso.
- Aunque cada momento te propone llevar tu atención a una zona concreta de tu cuerpo, ten en cuenta las observaciones y sensaciones vividas en los zonas del cuerpo involucradas en los momentos anteriores. La propuesta es ir sumando sensaciones y ampliando tus focos de atención para que en un futuro, cuando atiendas a tu respiración, todas estas zonas de tu cuerpo y sus sensaciones se conviertan en una única experiencia: respirar.
- Dedica un ciclo respiratorio entre cada momento para observar cómo se siente ahora respirar. En los momentos en los que se le da un tiempo a cada lado por separado, dedica un ciclo respiratorio después de la experiencia de cada lado.
- En posición sentada: una Ikana, pelota o similar debajo del suelo pélvico.
- En posición de pie, un Infinito abierto o similar debajo de los arcos de los pies. Asegúrate de que tus talones y dedos toquen el suelo. Si no es así, prueba con un material de menor volumen.
* Los materiales te servirán, en este caso, para facilitar tomar contacto con la zona de tu cuerpo en cuestión y favorecer una percepción más precisa de ella. A mayor percepción, mayor posibilidad tendrás de realizar con éxito los movimientos que le pidas a tu cuerpo.
Sentada/o en una silla, busca que tus rodillas estén a la altura y en línea con las articulaciones de tus caderas (no confundas la anchura de tu pelvis con la distancia que hay entre cada articulación de tus caderas). Asegúrate de que pies estén paralelos entre sí y separados a esa misma distancia.
- Dedica 3 respiraciones a cada momento; 2 para cada lado en los movimientos en los cuales se realiza una acción primero con un lado y luego con el otro.
- Ten presente en cada momento los movimientos de la respiración experimentados y explorados durante la rutina de respiración propuesta. Al principio, en cada ciclo respiratorio estarán presentes sólo algunas de las zonas partícipes en la acción de respirar con sus respectivas sensaciones. Incluso, puede interesarte poner el foco en una de esas zonas en particular, según el movimiento de tonificación que estés realizando. Con el tiempo, en cada ciclo respiratorio podrás sentir toda la maquinaria de la respiración en tu cuerpo. Todas las sensaciones experimentadas por separado se integran una sola y se convierten en la experiencia de respirar.
Posibles materiales
1. Una pelota de punto grande debajo de cada articulación de la cadera.
*Los materiales servirán, en este caso, para facilitar tomar contacto con la zona de tu cuerpo en cuestión y favorecer una percepción más precisa de ella. A mayor percepción, mayor posibilidad tendrás de realizar con éxito los movimientos que le pidas a tu cuerpo.
De pie, busca que tus rodillas estén en línea con las articulaciones de tus caderas (no confundas la anchura de tu pelvis con la distancia que hay entre cada articulación de tus caderas). Asegúrate de que pies estén paralelos entre sí y separados a esa misma distancia.
- Dedica 3 respiraciones a cada momento; 2 para cada lado en los movimientos en los cuales se realiza una acción primero con un lado y luego con el otro.
- Ten presente en cada momento los movimientos de la respiración experimentados y explorados durante la rutina de respiración propuesta.
Al principio, en cada ciclo respiratorio estarán presentes sólo algunas de las zonas partícipes en la acción de respirar con sus respectivas sensaciones. Incluso, puede interesarte poner el foco en una de esas zonas en particular, según el movimiento de tonificación que estés realizando. Con el tiempo, en cada ciclo respiratorio podrás sentir toda la maquinaria de la respiración en tu cuerpo. Todas las sensaciones experimentadas por separado se integrarán en una sola y se convertirán en la experiencia de respirar.
De pie, busca que tus rodillas estén en línea con las articulaciones de tus caderas (no confundas la anchura de tu pelvis con la distancia que hay entre cada articulación de tus caderas). Asegúrate de que pies estén paralelos entre sí y separados a esa misma distancia.
- Dedica 3 respiraciones a cada momento; 2 para cada lado en los movimientos en los cuales se realiza una acción primero con un lado y luego con el otro.
- Ten presente en cada momento los movimientos de la respiración experimentados y explorados durante la rutina de respiración propuesta.
Al principio, en cada ciclo respiratorio estarán presentes sólo algunas de las zonas partícipes en la acción de respirar con sus respectivas sensaciones. Incluso, puede interesarte poner el foco en una de esas zonas en particular, según el movimiento de tonificación que estés realizando. Con el tiempo, en cada ciclo respiratorio podrás sentir toda la maquinaria de la respiración en tu cuerpo. Todas las sensaciones experimentadas por separado se integrarán en una sola y se convertirán en la experiencia de respirar.
Primer momento:
De pie, busca que tus rodillas estén en línea con las articulaciones de tus caderas (no confundas la anchura de tu pelvis con la distancia que hay entre cada articulación de tus caderas). Asegúrate de que pies estén paralelos entre sí y separados a esa misma distancia.
Segundo momento:
De pie, piernas juntas. Envuelve tus piernas, por encima de las rodillas, con la cinta. Comienzo colocando el centro de la cinta por delante de ellas, crúzala por detrás y vuélvela a cruzar por delante. Sostén los extremos de la cinta con tus puños cerrados pero sin hacer demasiada fuerza con tus manos; solo la necesaria. Deja tus manos cerca del lateral de tus muslos, tus brazos largos, también cerca de tu cuerpo, y tus codos orientados hacia los lados.
Sobre las cintas:
Para los movimientos que verás en este vídeo utilizo una cinta de 2m de largo y de resistencia media.
Recuerda:
Tener presente el movimiento de tu resapiración y la precisión de las posiciones del cuerpo, tal cual hemos visto en las clases.